Cada isla de One Piece está construida sobre una ubicación real específica — un país, ciudad o paisaje que Eiichiro Oda investigó y dobló en la geografía del Grand Line. No es coincidencia ni inspiración vaga: la arquitectura, el clima, la cultura e incluso la comida de cada isla se remontan a un lugar real.
Esta serie identifica el modelo real de cada isla y explica qué tomó Oda de él — y qué significa eso para la historia.